miércoles 22 de diciembre de 2010

Queridos Reyes Magos: QUE ALGUIEN MATE A BELÉN ESTEBAN.

Puede sonar drástico, puede sonar denunciable, puede sonar insensible... pero es la solución: Belén Esteban ha de ser ejecutada.
Solo hace falta que observéis la imagen de su rostro en la parte derecha de las foto de arriba: ¿queréis, realmente, seguir viendo a este "fraggle" cada día a cada hora en cada cadena de televisión?. Yo no, y más de 400.000 personas tampoco.
Ayer se cumplió un año del estreno de su último tabique de platino, cada vez con una imagen más deteriorada, más repugnante, más insoportable...
Hace mucho, mucho, mucho tiempo que odio a esta mujer. No la soporto. Si me dieran a elegir entre deshacerme de Mariano Rajoy o deshacerme de ella, seguro que elegiría a ella, con Rajoy, al menos, me río de sus gilipolleces (y de él).
Desde que este espécimen pasó por el laboratorio del Doctor Frankestein a ¿remodelarse la cara? el populacho de nuestro circo ibérico la ha acogido con un cariño confuso y bizarro, en vez de lo más lógico que hubiera sido darle la bienvenida tras su salida del quirófano de una forma similar a la que le dieron en Gotham City al Pingüino:


Lejos de ser así, nuestra querida farlopera (o diabética, según ella, debe confundir "insulina" y "cocaína") de San Blas se ha convertido en el personaje más mediático de la caja tonta.
Partamos de la base de que ella NO es culpable de nada de esto, ni de tener tanto vicio con el "angel dust" ni de que su cirujano estuviese de mala ostia el día que ella fue a su operación; la culpa es del público que la aplaude y la acoge y la enaltece... De modo que si la moda de hoy en día es elevar a la categoría de "celebrity" a seres incultos, maleducados y que no han hecho en la vida más que follarse a un torero para alcanzar las cumbres de la fama ¿como no queremos que haya crisis? Si es que la primera crisis que padecemos es la intelectual: la crisis mental.
Hace más de un año publiqué en este blog otro artículo llamado "A los españoles nos gusta comer mierda" en el que expuse mi particular visión de todo este circo mediático y especialmente de ese público que favorece la existencia de todos estos personajes.
Según el periódico EL MUNDO (lo cual tampoco es una fuente de mucha fiabilidad) este Gremlin se embolsa 1,2 millones de Euros al año por hacer... eso que hace... ¿alguien sabe cual es la profesión de este despojo?. Lo peor de todo es que ella parece no intuir la ostia que se terminará pegando dentro de poco, ya que ese público que la adora es tan cambiante e inestable que pasan de aplaudir a la Estéban hasta por tirarse un pedo a olvidarse de ella en cuanto aparezca otro personaje de similares o peores características (...dios no pille confesados).
La gente que sigue a Belén Esteban es gente que se aburre mucho y que tiene una vida muy triste con unos irreversibles traumas sexuales en su infancia... eso por lo menos, porque de otro modo sería inconcebible que haya gente que invierta un solo segundo de su tiempo a escuchar cada una de las sandeces que suelta esta rata barriobajera por la boca cada décima de segundo y, mucho peor, que la aplaudan o la eleven a "princesa del pueblo".


(Por mucho que el vídeo parezca una parodia exagerada, no lo es, Belén Esteban es así de asquerosa, así de paleta y así de repugnante).

De modo que, como he dicho al principio y aunque luego haya dejado escrito que la culpa es del público, Belén Esteban merece la muerte. Será como sacrificar un cordero en un ritual satánico.
Propongo que sea de una forma romántica y pasional, a lo David Chapman para que no parezca tan trágico, pero a mi, personalmente, me gustaría verla dando vueltas empalada en un asador y con una manzanita en la boca, sería mucho más divertido, o abandonarla en Jurassic Park con todos esos seres tan parecidos a ella físicamente. Repito: No sería un homicidio, sería un sacrificio de pura necesidad para sanar las mentes españolas, de hecho debería salir de la propia Belén, joder, si hasta Son Goku y, según la Iglesia, Jesucristo murieron para salvar a sus amigos.

Por si algún fanático loco, algún homicida con tiempo libre o la propia Belén Esteban se encontrasen faltos de ideas, os dejo un listado proporcionado por el Doctor Juan Abarca.

2 blasfemias:

Anónimo dijo...

Pués qué quieres qué te diga, qué has dicho lo qué muchos pensamos... y "toi contenta".

Santy Pérez dijo...

Gracias querida anónima por tu comentario.